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miércoles, 24 de octubre de 2012

Dos años después, Gdeim Izik sigue vivo


EN OCTUBRE de 2010 más de veinte mil saharauis que vivían en los territorios ilegalmente ocupados por Marruecos en el Sahara Occidental levantaron un campamento de miles de jaimas (tienda tradicional de los saharauis) a las afueras de El Aaiún, en Gdeim Izik.

Levantando este singular campamento, también conocido como el campamento de la dignidad, exigían una mejora en sus condiciones de vida, el fin del saqueo de los recursos naturales del Sahara que lleva a cabo el ocupante marroquí con la cooperación de empresas extranjeras, entre ellas muchas españolas, y que se pusiera fin al bárbaro régimen de ocupación, con el pleno respeto a los derechos humanos de la población saharaui, y entre estos derechos fundamentalmente, el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro, el derecho a la autodeterminación, el derecho a la independencia.

Fueron 28 días que asombraron al mundo por la capacidad de resistencia de la población saharaui, por la extraordinaria organización que crearon, auténtico embrión de un Estado democrático, y, también hay que decirlo, por el feroz bloqueo y la brutalidad de la represión que usó Marruecos, que llegó a ametrallar a los civiles que pretendían acceder a la patria de las jaimas, a Gdeim Izik. El precio fue la vida del niño Nayem el Gareh y las heridas de muchos otros.

Entre otras iniciativas los saharauis constituyeron una coordinadora para organizar el campamento y negociar con los ocupantes, compuesta por personas elegidas directamente en las multitudinarias asambleas que dirigían día a día el campamento.

El 8 de noviembre, el gobierno marroquí, tras consultar y recibir el apoyo de, entre otros, el gobierno español de entonces, las fuerzas de ocupación lanzaron una ofensiva usando tropas, helicópteros y vehículos que lanzaban agua hirviente. Destrozaron las jaimas, hirieron a centenares y asesinaron a cuatro saharauis, entre ellos uno con pasaporte español.

El Aaiún y todos los territorios ocupados ardieron durante días como consecuencia del levantamiento generalizado de la población saharaui. El grito de Gdeim Izik saltó las fronteras del Sahara y fue el auténtico detonante de la Primavera Árabe.

Desde esas fechas las protestas de la población saharaui en los territorios ocupados han sido incesantes. En Dajla, Bojador, Smara o El Aaiún están siendo constantes los actos de protesta contra la ocupación, exigiendo el respeto de los derechos humanos, demandando el derecho de autodeterminación que les corresponde por no haberse terminado el proceso de descolonización, tal y como ha reconocido la ONU desde mediados de los años sesenta del siglo pasado en decenas de resoluciones.

La respuesta del régimen marroquí es invariable: represión, torturas, desapariciones de presos, violaciones, allanamiento de viviendas, destrucción de propiedades de los saharauis y una farsa de juicios en los que se condena a largos años en las cárceles marroquíes a quienes con su valiente actitud demuestran al mundo que el pueblo saharaui no renuncia a ninguno de sus derechos.

Ese empecinamiento de Marruecos en negar el derecho de autodeterminación al Sahara Occidental solo sirve para prolongar el sufrimiento y está provocando un creciente aislamiento internacional de su régimen, como quedó patente en las visitas de comisiones de derechos humanos de reconocidas ONG el pasado mes de agosto, o la del relator contra la tortura de Naciones Unidas en septiembre de este año, o de comisionados de las embajadas de Estados Unidos o el Reino Unido en fechas más recientes.
Ante esta evidente pérdida de posiciones el régimen marroquí responde, pretendiendo sacar pecho, con una serie de juicios contra los activistas saharauis en los que se están endureciendo las condenas de cárcel, en los que se desprecian las pruebas de tortura presentadas por las defensas de los presos políticos saharauis y se somete a los observadores internacionales a todo tipo de vejaciones

El 24 de octubre Marruecos pretende llevar a cabo una nueva farsa, esta vez en el tribunal militar de Rabat. La causa es contra los presos políticos de Gdeim Izik, prisioneros desde hace casi dos años en la siniestra cárcel de Salé 2, tras haber pasado por periodos de desaparición forzada muchos de ellos y estar sometidos a condiciones de hacinamiento inhumano y a un trato degradante que les ha llevado a realizar varias huelgas de hambre.

La solidaridad internacional con la causa saharaui, entre ella la canaria, está denunciando esta situación y enviará observadores a esa burla a la justicia que se pretende perpetrar el próximo 24 contra un grupo de 24 activistas saharauis.

España sigue siendo responsable de llevar a término la descolonización del Sahara Occidental, tiene la obligación de garantizar los derechos humanos de la población saharaui hasta que se produzca esa descolonización. Por eso la presión de España puede ser determinante para que este conflicto termine. No es suficiente con que el ministro español de Asuntos Exteriores afirme su compromiso con las resoluciones de las Naciones Unidas y el respeto a los derechos humanos ante el Parlamento Español y se someta a los intereses marroquíes ante el monarca feudal en Rabat, como quedó patente en la reciente visita de Rajoy a Marruecos.

Exigir la libertad de los presos políticos saharauis de Gdeim Izik y de todas las presas y presos políticos saharauis, reclamar el fin de los juicios-farsa del régimen marroquí contra las y los militantes saharauis, requerir que se aclare el destino de los desaparecidos saharauis, demandar el fin del expolio de los recursos naturales del Sahara Occidental, apoyar el derecho de autodeterminación del Sahara Occidental es impulsar la causa de la paz, la justicia y la libertad. En ese compromiso estamos y a él llamamos que se sumen todas las personas de buena voluntad.

*De la Plataforma de Tenerife de Apoyo al Pueblo Saharaui
http://eldia.es/2012-10-23/INTERNACIONAL/4-Dos-anos-despues-Gdeim-Izik-sigue-vivo.htm

martes, 3 de enero de 2012

Por un acuerdo pesquero con el Sáhara Occidental

http://eldia.es/2011-12-30/INTERNACIONAL/4-acuerdo-pesquero-Sahara-Occidental.htm

EL PASADO 14 de diciembre, el Parlamento Europeo adoptó por mayoría la decisión de poner fin a la prórroga del acuerdo de pesca que mantenía con Marruecos. Entre otras consideraciones lo hacía porque Marruecos no había logrado acreditar que la población saharaui se beneficiara de este tratado, algo obligatorio desde el punto de vista del derecho internacional, al incluir las aguas del Sáhara Occidental, que está aún pendiente de descolonización, como reconocen las Naciones Unidas.

Este acuerdo del Parlamento Europeo se logró después de que, en muchas otras ocasiones, las presiones directas de Marruecos y de sus valedores ante la Unión Europea, España y Francia, hubiesen impedido que se exigiera el fin de las torturas, encarcelamientos arbitrarios y desapariciones de activistas por los derechos humanos saharauis, o la investigación del brutal desmantelamiento, hace un año, del campamento Gdeim Izik, hecho en el que, además de ciudadanos saharauis, fueron asesinados ciudadanos con nacionalidad española, y por lo tanto de la Unión Europea.

Es de justicia felicitar a los eurodiputados que han apoyado el fin de la prórroga del acuerdo pesquero, y especialmente a quienes, como Raúl Romeva i Rueda y Willy Meyer, han trabajado incansablemente, y lo siguen haciendo, arriesgando su propia seguridad, en defensa de la causa del pueblo saharaui.

Igualmente es imprescindible señalar que todos los eurodiputados y eurodiputadas presentes de los partidos PSOE y PP votaron a favor de que Marruecos siguiese administrando como suyas unas aguas que no le pertenecen, que ocupa, en contra de todas las resoluciones de las Naciones Unidas, de dictámenes jurídicos del Parlamento Europeo y de lo decidido por el Tribunal de La Haya.

Estos eurodiputados emitieron su voto sabiendo que Marruecos, para continuar su ocupación del Sáhara Occidental, practica una política de sistemática represión de la población saharaui, de torturas y desapariciones, imponiendo un bloqueo informativo total y negando el acceso de observadores internacionales que puedan acreditar la situación en esos territorios ilegalmente ocupados.

En los días previos a la votación estos europarlamentarios tuvieron la oportunidad de oírlo directamente de los labios de la delegación de activistas saharauis de los Territorios Ocupados que visitaron el Parlamento Europeo.

Entre esos eurodiputados que ignoran el amplísimo respaldo a los derechos del pueblo saharaui entre la población canaria, incluyendo sus votantes y muchos de los militantes de ambos partidos, están Gabriel Matos, del Partido Popular, y Juan Fernando López Aguilar, del PSOE.

Estos eurodiputados dicen defender los intereses de los pescadores canarios -deberán de referirse a las escasas empresas que faenan en los caladeros saharauis- cuando lo que han hecho con su voto es pretender prorrogar una situación de entrega de la población saharaui al reino de Marruecos, lo que impide encontrar una solución justa y duradera a la situación del Sáhara Occidental.

Esa solución no es otra que la autodeterminación del pueblo saharaui, tal y como ha reconocido la ONU. Todo eurodiputado debería estar comprometido con la defensa del derecho internacional, aunque suene a perogrullada.

Solo cuando en nuestra área geográfica se respete el derecho internacional por parte de Marruecos se conseguirán las condiciones de estabilidad que nuestras Islas necesitan para un desarrollo seguro. Y será en ese contexto de respeto en el que se podrá llegar a un acuerdo para la explotación de las pesquerías saharauis con sus legítimos dueños, los saharauis, quienes han manifestado en infinidad de ocasiones que, una vez conseguida la independencia, priorizarán los acuerdos con los pescadores canarios, en correspondencia a la solidaridad histórica del pueblo canario con el pueblo saharaui.

La ciega política de mirar a otro lado pretendiendo hacer pasar por democracia un régimen brutal como el que padece Marruecos y, asimismo, consolidar como un hecho consumado la ocupación del Sáhara Occidental no genera más que inestabilidad, sufrimientos para el pueblo saharaui e incertidumbre sobre el futuro de Canarias.

Son igualmente condenables las declaraciones del Gobierno de Canarias, que pretende olvidar el meollo del asunto, pues, además de los problemas de sobreexplotación pesquera que denuncia el Parlamento Europeo, y que son graves, la clave está en que Marruecos no puede incluir entre sus aguas las que no le pertenecen, las del Sáhara Occidental, por lo que una renegociación del acuerdo no resuelve el problema que se les ha creado a los pescadores que se envían a trabajar en aguas robadas. Para los pescadores afectados hay que exigir alternativas dentro de la ley, que se les compense mientras se encuentran otros caladeros o que se les ayude a desarrollar otras actividades usando para ello el dinero que hasta ahora se le ha regalado al corrupto régimen marroquí.

El sátrapa de Rabat, el rey Mohamed VI, y su camarilla, conocida como El Majzem, acostumbrados a desarrollar una política de chantaje permanente, pueden iniciar una peligrosa fuga hacia adelante que puede ser peligrosa para Canarias. Ese personaje tiene la fuerza que le reconocen las potencias como Estados Unidos y Francia. ¿Permitirá el nuevo Gobierno español que sea Marruecos quien le marque la agenda? ¿Entre las señas de identidad de la política internacional del gobierno de Mariano Rajoy estará el apoyo a la legalidad internacional y el cumplimiento de las obligaciones de España con la autodeterminación del Sáhara? ¿Comprenderá Paulino Rivero que el interés de nuestras Islas es que se cumpla la legalidad internacional en la cuestión del Sáhara para que Canarias tenga un horizonte de estabilidad?

Todas estas preguntas han sido respondidas hace tiempo por el pueblo canario con su amplio respaldo a la causa de la justicia, la paz y la libertad para el Sáhara Occidental. Ahora hay que exigir que los gobernantes estén a su altura.


LOLY PADRÓN Y ANSELMO FARIÑA,
Miembros de la Plataforma de Apoyo al Pueblo Saharaui de Tenerife





viernes, 4 de noviembre de 2011

LA MARROQUINIDAD DEL PSOE

El partido Socialista y su líder actual, el Sr. Rubalcaba, se han ganado a pulso con respecto al asunto del Sáhara, la repulsa de cualquier persona mínimamente consciente del lamentable papel que están jugando en el viejo conflicto que afecta, por un lado, a un país invasor, violador de los derechos humanos y de las resoluciones de la ONU y, por el otro, a antiguos ciudadanos españoles a los que se traicionó y entregó a manos de un regimen genocida.

De todos los territorios españoles, el Archipiélago Canario es el que más claramente ha sufrido las consecuencias de aquella traición, no solo del tardofranquismo del Acuerdo Tripartito y del abandono del Sáhara bajo las botas de Marruecos y Mauritania, sino del más doloroso aún abandono de los saharauis que confiaron en las promesas de Felipe González y en la defensa que la vieja metrópoli debería hacer para conseguir activamente en la ONU que se lleve a cabo ( como en Timor Este, invadido durante décadas por Indonesia y que acabó alcanzando su libertad mediante referéndum con el apoyo de Portugal y de la vecina Australia) el prometido Referéndum de Autodeterminación, promesa por la cual se llegó al alto el fuego vigente ahora tras 20 años de flagrantes incumplimientos de la parte invasora.

El papel jugado en el Sáhara por Rubalcaba y por la diplomacia española, desde Moratinos a Jiménez pasando por el burócrata en la sombra, Bernardino León, ahora ascendido a representante europeo para el Norte de África, apoyando claramente las tesis marroquíes -incluso permitiendo el aislamiento informativo del territorio, el maltrato a los periodistas españoles, a los eurodiputados españoles y a los activistas canarios- justificarían una campaña contra el PSOE y sus líderes bastante más agresiva de lo que hasta ahora se ha limitado únicamente a levantar la voz y alguna bandera o pancarta en un mitin.

La política europea de favorecer al regimen marroquí (como antes se hacía con el tunecino, el libio o el egipcio) con prebendas tan ilegales como un acuerdo pesquero que le permita esquilmar el banco pesquero canario-sahariano, los fosfatos y hasta el hipotético petróleo si fuera necesario -sabiendo que el informe Corell lo considera contrario a la doctrina de la ONU en lo que respecta a pueblos y territorios ocupados y pendientes de descolonización- ha sido también una constante seguida por el gobierno socialista, agravada mediante concesiones en materia de agricultura que perjudican gravemente al sector comunitario de tomates y cítricos, así como el fomento de inversiones en materia turística que los convierte en un competidor inmediato, sobre todo de Canarias.

Y es que bajo la bonita expresión de "la amistad y cooperación con un país vecino”, país que colabora en tareas de prevención del tráfico de sustancias ilegales ( producidas en el propio Marruecos), en el tráfico de personas (de las cuales la mitad son también marroquíes) y del terrorismo ( no hace falta comentar que la inmensa mayoría de los terroristas que han atentado en España y en Marruecos son también marroquíes) se oculta una verdadera política de ocultos intereses y alambicados equilibrios que han conducido a permitir la continuidad de la ocupación del Sáhara, de la explotación "compartida" de los recursos naturales saharauis por empresas mixtas hispano-marroquíes y por la pertenencia de nuestra diplomacia y nuestros parlamentarios europeos a un verdadero lobby pro-marroquí que se extiende también a la ONU, impidiendo el avance en la exigencia del Referéndum y cualquier control internacional sobre un territorio en que la MINURSO que, en teoría, representa a la comunidad internacional, no puede siquiera informar sobre el estado de los derechos humanos en ese trozo del planeta, condenando a sus habitantes a carecer de una custodia internacional como pueblo invadido y colonizado.

Es lógico que los asistentes al mitin del PSOE del pasado día 28, se molesten con quiénes desenmascaran a sus líderes adorados porque, en general, a esos mítines políticos no va el público común y corriente -salvo excepciones- a informarse o a deleitarse con la oratoria del candidato, sino que la inmensa mayoría son militantes y cargos públicos del partido y sus familiares, preocupados por una inminente y casi inevitable pérdida del poder y de las prebendas que el ejercicio del mismo les ha deparado hasta el presente. Y como ya ocurriera en la anterior campaña en Santa Cruz, el PSOE no difiere del PP y de otros partidos en la intolerancia que muestra con el disidente o simplemente con el que se expresa -aunque sea pacíficamente- contrario a su política.

En este sentido parece que deberían anunciar claramente en los mítines públicos aquello de “se reserva el derecho de admisión”, ya que renuncian claramente al debate con cualquier persona del público y solo admiten aplausos de reafirmación y halagos al candidato.

Recientemente hemos sabido que Marruecos sigue impidiendo a quién le da la gana su acceso al Sáhara; de nuevo Willi Meyer ha sido empujado agresivamente en el territorio español de la escalerilla del avión, en el que este eurodiputado y un candidato canario de IU pretendían realizar una visita y entrevistarse con activistas saharauis en su propia tierra.

Cuando los poderosos cuentan con nuestros políticos como aliados, los que defendemos, hemos defendido y defenderemos por justicia a la parte más débil, en este caso el pueblo saharaui, no podemos hacerlo en condiciones de igualdad, ni pidiendo la palabra que no nos van a conceder, ni aplaudiendo a los que sabemos que están trabajando descaradamente a favor del enemigo, sino que nos vemos obligados a bordear la legalidad, ésa que los poderosos han construido y establecido a la medida de sus intereses, a ser tal vez incorrectos pero al menos sinceros, a arriesgar y recibir mamporros e insultos a cambio de algo de publicidad, porque a los poderosos y sus conjuras lo que más daño les hace es la luz, los taquígrafos, la rotura del muro de silencio que tejen para maniobrar impunemente.

Cada golpe y empujón contra los activistas pacíficos en el mitin fue grabado y se difunde en las redes sociales, golpes y empujones que los socialistas, irrritados y desesperados ante los resultados de sus políticas, se han propinado a sí mismos y que les costarán unos cuantos votos, y es que en un mitin electoral vienes a por votos y puedes salir trasquilado.

Juan García.

domingo, 20 de febrero de 2011

EL GRITO DE EL AAIÚN ESTÁ AVANZANDO

EL 8 DE NOVIEMBRE de 2010 las fuerzas militares y policiales marroquíes, que mantienen la ocupación y opresión en Sáhara Occidental, desmantelaban con una desmedida ferocidad el Campamento de la Dignidad, que, como una muestra más del valor y persistencia en la lucha por sus derechos que caracteriza al pueblo saharaui, se alzaba con sus miles de frágiles haimas desafiando la brutalidad del ocupante y la indiferencia de la llamada comunidad internacional.

A pocos meses, vista la trascendencia de ese acto de rebeldía, valentía y dignidad, adquiere un valor aún mayor. No es exagerado señalarlo como un grito que no solo pidió justicia y libertad para el pueblo saharaui, sino que avivó la conciencia de los pueblos del Magreb y les hizo comprender que no hay gobierno, por poderoso que aparezca, que pueda mantener eternamente humillado a su pueblo.

De El Aaiún a Túnez, de ahí a Egipto; y de ahí la marea de pueblos que reclama respeto a sus derechos como seres humanos, a la libertad y a la justicia social se extiende augurando el fin de unos regímenes que han contado con la vergonzosa complacencia, con el más descarado de los apoyos, de las potencias occidentales, entre ellas la Unión Europea, que, tras usarlos como peones, han descubierto repentinamente su carácter dictatorial.

Hoy, 20 de febrero de 2011, está convocado el pueblo marroquí a las calles y plazas a manifestarse contra la asfixiante situación de miseria y falta de respeto a los derechos humanos en que los tiene sumido el corrupto régimen de Mohammed VI.

Lo que empezó como una iniciativa de unos jóvenes a través de internet promete ser un paso trascendental del pueblo marroquí frente a un régimen que sigue siendo el reino de la arbitrariedad, una monarquía absoluta en la que el soberano es el verdadero jefe del Ejecutivo. Y donde el resultado de las elecciones lo determina, en última instancia, la Corona, que nombra además "a dedo" a los principales ministros, llamados ministros de soberanía.

Marruecos sigue siendo un país feudal en el que unas decenas de familias, casi todas cercanas al trono, controlan -merced a la herencia, el nepotismo, la corrupción, la cleptocracia y la represión- las principales riquezas del país, compartiéndolas con las compañías extranjeras que participan de los beneficios de mantener a un pueblo sometido con los más brutales métodos represivos.

Es a ese régimen brutal y de miseria para las mayorías al que, vergonzosamente, apoyan y pretenden presentar como modelo de democracia el Gobierno español y los dirigentes del PSOE.

Lo hicieron cuando colaboraron en la expulsión de su propia tierra de Aminetu Haidar; cuando justificaron la agresión de la Policía a los activistas canarios que pusieron en la agenda de los medios de comunicación la insostenible situación del Sáhara con su valerosa acción de fines de agosto en El Aaiún; cuando aceptaron el bloqueo informativo y la expulsión de periodistas que informaban del campamento de Gdeim Izik; cuando dieron el "placet" al desmantelamiento del campamento; cuando se han negado a investigar el asesinato de Babi Hamadi, ciudadano español, en ese desmantelamiento.

El gobierno español, el PSOE, sigue apoyando a Mohamed VI y su régimen cuando despliega toda su capacidad diplomática para apoyar el plan de definitiva anexión de los territorios del Sáhara Occidental por Marruecos tras la farsa de una autonomía imposible; cuando presiona en la UE para que se prorrogue un acuerdo pesquero con el que se saquean los recursos naturales del Sáhara Occidental para beneficio de unos armadores e industrias transformadoras sin escrúpulos y de la cohorte de comisionistas marroquíes. El PSOE une su destino al del sátrapa de Rabat cuando se niega a hablar con el F. Polisario sobre el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.

El pueblo saharaui apoya al pueblo marroquí en su lucha por la libertad y la justicia como pueblo vecino, con el que históricamente ha manifestado no tener ningún conflicto, pues la causa de la paz, la justicia y la libertad para el Sáhara Occidental tiene como enemigo no al pueblo marroquí, sino al corrupto régimen del monarca marroquí y su inmediato círculo de beneficiados, lo que se suele llamar El Majzén.

La Plataforma de Apoyo al Pueblo Saharaui saluda también esta llamada al pueblo marroquí para conquistar la libertad y la justicia social, pues para Canarias nada sería más beneficioso en nuestro entorno que la desaparición de un régimen como el marroquí, que no solo oprime a su pueblo y mantiene la ocupación ilegal del Sáhara Occidental, sino que también es un factor de inestabilidad en la región y que, con su afán expansionista, pone en riesgo un futuro de paz para los pueblos que estamos llamados a convivir en el Noroeste del continente africano.

La llamarada de libertad que se inició a orillas del Atlántico en El Aaiún, tras haber prendido en las antorchas libertarias del Magreb, regresa para recorrer las calles y plazas de Marruecos. Buenos tiempos para los pueblos, ¡que tiemblen los tiranos y quienes les apoyan! ¡El grito de El Aaiún está avanzando!
Loly Padrón

* De la Plataforma Canaria de Apoyo al Pueblo Saharaui


Fuente:
http://www.eldia.es/2011-02-20/INTERNACIONAL/2-grito-Aaiun-esta-avanzando.htm

domingo, 23 de enero de 2011

El gobierno español, enemigo de los saharauis

El gobierno español se ha negado a ni siquiera estudiar la solicitud de asilo político de 17 de los saharauis que llegaron el pasado 5 de enero a Fuerteventura, huyendo de la represión que se ha agravado en los territorios ocupados por Marruecos en el Sáhara Occidental tras el brutal desmantelamiento del campamento por la dignididad en Gdeym Izik (afueras de El Aaiún, capital ocupada del Sáhara Occidental).

A pesar de los numerosos informes que se han hecho llegar al ministerio del interior, tanto de organismos de derechos humanos como por parte de las familias de este grupo de solicitantes de asilo político, la voluntad del gobierno español es proceder a su inmediata expulsión y entregarlos a los torturadores marroquíes. Sólo una decisión judicial, ante el recurso interpuesto por la CEAR, puede paralizar la repugnante decisión de los gobernantes españoles.

Paralelamente hemos vuelto a asistir a un coro de indignas manifestaciones de personajes como Jáuregui, o la ministra de exteriores Trinidad Jiménez, insistiendo en que los saharauis deben renunciar a su legítimo derecho a la autodeterminación y aceptar la autonomía que les ofrece el sátrapa marroquí Mohamed VI.

El gobierno español ha decidido quitarse la careta de “neutralidad positiva” con la ocultaba su política real hacia el Sáhara, abandonar toda apariencia de agente neutral que busca una salida negociada para mostrar a las claras qué posiciones ha venido defendiendo durante los últimos siete años: apoyar las pretensiones anexionistas del rey de Maruecos y completar así la traición que el último gobierno de la dictadura franquista cometió con el pueblo saharaui.

Resulta terrible el papel que han decidido imponer al partido socialista unos dirigentes indignos del compromiso con la causa saharaui que sostienen mayoritariamente los pueblos del Estado Español y numerosos militantes socialistas.

Jáuregui, Jiménez, Zapatero, Felipe González, Jerónimo Saavedra, Rubalcaba y otros propagandistas de la brutal dictadura de Mohamed VI han decidido contribuir al hundimiento de su partido haciendo público su definitivo abandono de la causa saharaui, su abandono definitivo del apoyo a los principios de la legalidad internacional. Desconocemos cuáles pueden ser las auténticas razones, el precio de qué favores están pagando con este abrazo a unos de los regímenes más repugnantes, pero que tengan claro que hay muchas personas que estamos dispuestos a que este paso del partido socialista tenga su castigo en cuantas citas electorales se desarrollen en el futuro.

Un pueblo digno como el pueblo saharaui no se merece tanta traición. Un pueblo digno, como el pueblo canario, no puede dejar sin respuesta tanta traición.

Tenerife, 22 de enero de 2011

Plataforma Canaria de Apoyo al Pueblo Saharaui

martes, 14 de diciembre de 2010

El Catalejo (17) ¡Barra libre, Mohamed VI!

La Unión Europea, con España como principal promotor, acaba de dar por zanjada la “crisis” (¡ah! ¿pero hubo crisis?) con Marruecos por los sucesos de El Aaiun. Además, para que el amigo Mohamed VI no se nos mosquee, que andan muy suceptibles los muchachos últimamente, han firmado varios acuerdos de cooperación (más tomate marroquí para Europa). Nuestra flamante ministra de asuntos exteriores, Trinidad Jiménez, no desperdició la oportunidad de ponerle la guinda al pastel y declaró muy ufana ella que "ningún suceso va a alterar la relación que tenga la Unión Europea con Maruecos”. Como a la señora Trinidad no le suponemos un pelo de ingenua damos por hecho que es perfectamente consciente de que esto supone firmar la sentencia de muerte política del pueblo saharaui.

La ignominia moral del gobierno español roza cotas desconocidas desde la llegada de la democracia a este país. A base de querer distanciarse del estilo Aznar, el del puro en la boca y los pies en la mesa junto a Bush, el de la foto de las Azores y el acento chicano de toda la vida, han terminado por dar un giro de 360º y llegar al punto de partida del que pretendían diferenciarse (eso sí, en plan talante y esas cosas). Con este planteamiento la próxima vez que Marruecos masacre a los saharauis los harán miembros de pleno derecho de la Unión Europea y la siguiente ingresan de lleno en el euro (siempre y cuando no sea Marruecos quien exija que el resto de la UE adopte el dirham, claro). Vamos a tener tomate marroquí en el desayuno, almuerzo y cena como sigamos con este plan. O sea que ¡barra libre, Mohamed VI! Trinidad Jiménez, siempre en aras del buen rollito, acaba de decretar que puede usted hacer lo que le venga en gana que aquí paz y después gloria, que dos no pelean si uno no quiere, my friend. Para qué mosquearnos por quítame allá unos saharauis.

En realidad esta cobardía moral no es de ahora. Los papeles de Wikileaks demuestran que después de que Zapatero tomara la decisión de retirar las tropas españolas de Irak estuvo el resto del tiempo pidiéndole perdón al gobierno norteamericano por ello y en más de una ocasión de una manera bastante patética (que se lo pregunten a la familia de José Couso). Con esta endeblez, con este doble juego moral, no es de extrañar que esta gente haga oídos sordos a todo lo que suponga un mínimo inconveniente a la “conjunción interplanetaria” Obama / Zapatero. ¿Era este el socialismo del siglo XXI? Los “intereses españoles” no son, por lo que se ve, los de la memoria histórica, la justicia y los Derechos Humanos. Eso está bien para la escuelita, el artículo dominguero de opinión o la cena oficial ante otros jefes de Estado con la prensa de por medio. En esto, hay que admitirlo, no nos distinguimos en nada del resto de los países de este orbe mal avenido. Si escarbamos un poquito, si vamos un pelín más allá de la estrategias de comunicación y el manual de estilo, vemos que es más de lo mismo. Otro capítulo más de la Historia Universal de la Infamia, como diría Borges.
Publicado por Damián Marrero Real en http://inocenciadeldevenir.blogspot.com/2010/12/el-catalejo-17-barra-libre-mohamed-vi.html

martes, 19 de enero de 2010

El Triunfo de Aminetu

Javier Perote ESPACIOS EUROPEOS Miércoles, 13 de Enero de 2010 16:15

Ha sido un revulsivo para la sociedad española, y ha servido para abrir los ojos a una de las partes más críticas de esa sociedad, que andaba un poco desorientada.

Una mujer dispuesta a dejarse morir en defensa de su dignidad. España necesitaba de un gesto así, alguien que viniese a hablar de dignidad. Le habían retirado el pasaporte y expulsado de su país, el Sáhara, con la colaboración del Gobierno español; no se imaginaron la que se les venía encima. Motorizada y con pañuelo de colores en la cabeza, no estaba dispuesta a dejarse avasallar. Moratinos sintió el vértigo del vacío, y empezó a llamar a sus socios que le sacaran del atolladero. Marruecos acudió en su auxilio y envió a dos ministros que pusieron las cosas en claro: España y Marruecos, dos países democráticos, eran las víctimas del chantaje de Aminetu que ni siquiera había sido expulsada sino reconducida.

El 10 de diciembre, llevaba 26 días de huelga, sus gafas habían aumentado perceptiblemente de tamaño y la situación era cada vez más preocupante. Era el día de los Derechos Humanos, y la señora Navi Pillay Alta comisionada de Las Naciones Unidas nos invitaba a festejar esa fecha haciendo un gesto. Yo elegí ir a Lanzarote a ver a Aminetu. Podía haber ido a Oslo que ese mismo día era la entrega del premio a Obama pero Noruega cae muy lejos y hace frío. Además, estando Aminetu en Lanzarote luciría más el sol, pensé.

Imaginaba la suntuosidad del acto en Oslo con las personas mas importantes del mundo, los vestidos elegantes, las diademas, las lágrimas de Mete Mary, el desfile de coches, los guardaespaldas, cámaras de TV y muchos periodistas que iban a contar a todo el mundo la ceremonia.

Lo de Aminetu era otra cosa. También allí había gente importante que dormía en el suelo y andaban de un lado para otro en mangas de camisa, despeinados y barba de varios días. Y mujeres, nunca faltan, que aportaron la ternura necesaria para convencer a la audiencia que no se trataba de un comando argelino con sospechosas intenciones, como se quiso hacer ver. Un equipo muy efectivo que con la ayuda de unas cuantas periodistas y una maraña de cables y ordenadores tuvieron a todo el mundo informado de lo que ocurría. También pasaron por allí políticos, y no por la foto, que es gente que viene dando el cayo por el Sáhara en el Parlamento Europeo desde hace tiempo. Y el ciclón Rosa Diez que ha acogido bajo su protección al pueblo saharaui y que días después viajó hasta El Aaiún para ver a los hijos de Aminetu y advertir al mojamez que estamos vigilantes.

Aproveché un ratito que no había visitas y pasé al cuartucho que le cedieron para que no durmiera a la intemperie. Aminetu estaba medio incorporada en su colchoneta con la mirada muerta por el cansancio, pero sin olvidar por ello la elegancia y el recato al colocarse la melfa para recibir a las visitas. Una luz mortecina y una botella de agua; austeridad, pobreza y dignidad. Su imagen contrastaba con la que yo tenía en la memoria de una fotografía que había salido en todos los medios hacia años. Es aquella en la que apenas compuesta, recién salida de la refriega, contenido el jadeo pero aún con el rostro ensangrentado, nos mira como diciendo: vean lo que me han hecho éstos mierdas, me han despeinado.

Me habían advertido que fuera muy breve pues se fatigaba mucho y su salud era muy delicada, así que apenas pude hilvanar unas palabras para darle ánimos y hacerle presente los recuerdos y los buenos deseos que algunos me encargaron trasmitir. Los nervios me traicionaron y me quedé a mitad del discurso. Yo conocía su trayectoria y pensaba que probablemente me encontraba ante una persona a la que no le iban a faltar méritos para figurar al lado de otras figuras cuyos hechos han llegado hasta nosotros envueltos en la leyenda y que hemos elevado a la categoría de mitos. Podía ser una María Pita, o Agustina de Aragón, o Mariana Pineda o cualquier otra heroína como la birmana San Suu Ki o Rosa Park, con quien últimamente se la ha comparado; una mujer negra que en 1955, en Alabama, se negó a ceder el asiento del autobús a un pasajero blanco, no porque estuviera cansada, sino porque estaba cansada de ceder el asiento, como ella misma declaró más tarde. Pensaba que estaba en presencia de una persona que pasaría a la historia, lo cual hacia que la visita tuviera para mi una especial importancia.

No sabía en qué iba a parar todo aquello pero, a pocos días, que estábamos, de la Navidad , pensé que Dios haría bien en pasar de largo y dejar a un lado nuestras calles horteras atiborradas de bombillas y adornos, y se fijara en ella y le echara una mano en el difícil trance en que se encontraba. No podía dejárnosla morir, la necesitábamos.

Aminetu ya está en el Aaiún con su pasaporte en el bolsillo y sin pedir perdón a nadie. La tienen sitiada, quieren que se rinda y no paran de molestarla; señal inequívoca de que el Sultán todavía está escocido del ridículo que ha hecho.

Javier Perote

viernes, 6 de noviembre de 2009

Actitudes racistas en Bares de La Laguna

La pasada noche del sábado 31, volví a épocas en la que los negros no podían mezclarse con los blancos, sólo que estos chicos eran saharauis.
Después de una maravillosa velada saharaui en el Blues Bar (bar de ocio de La Laguna) donde pudimos disfrutar de un encuentro con los amigos y amigas del Pueblo Saharaui, donde todo transcurrió sin problemas, al contrario, hubieron bailes con música del Sáhara Occidental, su País (aunque muchos y muchas se nieguen en reconocerlo), té y un stand donde se podía comprar pulseras, teteras, anillos, etc, todo hecho artesanalmente, con el objetivo de recaudar fondos y así ayudar a los gastos que tiene la ACAPS (Asociación Canaria de Amistad con el Pueblo Saharaui) en proyectos como el de Vacaciones en Paz.

Tras esta velada unos amigos y yo, entre ellos tres saharauis, nos dirigimos al Txola (El Chola), bar de La Laguna, entramos pero cuando me doy la vuelta veo como el portero ha detenido a dos de ellos. Me acerco para ver que ocurría y para mi sorpresa descubro que en este bar, tan alternativo, no dejan entrar a moros porque supuestamente ya han tenido problemas “con estos chicos”. Al decir esto y contestarle que eso era una actitud discriminatoria y racista me encontré con la siguiente respuesta: “ya (encogida de hombros), lo siento, pero es que el jefe no me permite dejarlos pasar” y bueno nos dijo que él acataba ordenes y que si los dejaba pasar podía tener problemas con el jefe. Por supuesto nos fuimos de allí. Mi amigo Ali, me decía que nunca le había ocurrido eso, nunca le habían prohibido la entrada en un sitio por ser moro. Pueden imaginar la impotencia, pero sobre todo la rabia y la indignación. Cómo vemos, todavía hoy nos encontramos con sitios donde una persona es discriminada por el color de la piel y sus rasgos.

Días después y tras concertar una cita con el jefe de dicho bar, obtuvimos una respuesta de este hecho. Efectivamente no dejan entrar a moros, pero no ocurre solo en este bar, sino en varios de ellos en esta ciudad. La explicación que nos da es que cada vez que entra un grupo de moros (jóvenes), hay robos como poco, y llega incluso a haber fuertes enfrentamientos, lo que perjudica la imagen del bar. Al no poder controlar quienes son, se ha optado por negarle la entrada a todos ellos ya que de este modo se evitan dos cosas: los robos y las peleas. También nos comenta que en el bar entra cualquier persona, exceptuando aquellos que sabe que van robar o a “armarla” ya sea del colectivo que sea, pero que en concreto con los moros ocurre esto, que no tiene problema en dejarles entrar si vienen acompañados de gente de confianza o ya son conocidos por él.

A esta explicación que nos da y que llegamos a “entender”, y extrapolándolo a todos los bares que han tomado la misma medida, aunque haya sido en el Txola donde nos hemos encontrado de frente con esta situación, le respondemos de la misma manera. Seguimos creyendo que es una actitud racista, pues no todos son iguales y que por esa regla de tres, en el momento que se tenga problemas con personas de otras nacionalidades, también debería prohibirles la entrada cosa que no se hace.

Existen otros bares que habiendo tenido el mismo problema han optado por emplear medidas diferentes sin perjudicar a los diferentes colectivos, como vigilar hasta conseguir saber quienes son, hablar directamente con ellos y negarles la entrada con el objetivo de que no continúen con este comportamiento. Es en verdad un doble trabajo, costoso y largo en el tiempo pero que merece la pena pues no se discrimina, ni se condena a un colectivo entero.

Está claro que no podemos permitir que se sigan produciendo robos, peleas pero también y sin ánimo de justificarlo debemos profundizar y no solo ver en la superficie. No dejarlos entrar es solo un parche y lo que se necesita es una solución desde la raíz del problema. Lo que sí es injustificable es que por unos cuantos casos aislados, se condene a toda una población, no podemos hacer pagar a justos por pecadores porque entonces todos seremos pecadores y todas seremos pecadoras.

Eva y Cris
En esta pagina pueden ver otra actitud racista ocurrida en otro Bar en La Laguna

http://www.loquepasaentenerife.com/vivir/04-11-2009/porqumedejanfueradeladiscotec
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Fotos: Nieves Garcia. Blues Bar. La Laguna

Relaciones peligrosas


Reír en compañía es una de las maneras infalibles de estrechar lazos de amistad. Qué no daría quien mira esta imagen por haber escuchado el chascarrillo de Mohamed VI que motivó la elegante carcajada de Hillary Clinton.

¿Le habrá contado que este 6 de noviembre se conmemora el trigésimo cuarto aniversario del inicio de la Marcha Verde mientras Marruecos sigue impune y la ONU indiferente? Imposible. Cuesta suponer que los conocimientos de la Secretaria de Estado estén al punto cuando se trata de viejas tropelías de potencias menores.

Habrá que observar la imagen con atención a fin de hacer conjeturas. El pañuelo a juego en el bolsillo del rey y las insignias que adornan corbata y solapa, el índice de la mano derecha que parece señalar a su interlocutora. Las infaltables perlas y la inclinación ensayada para simpatizar con disimulo que denotan la buena cuna de Clinton. El receptor y los audífonos para interpretación simultánea que amenazan con resbalar y evidencian que él habla inglés, pero ella no entiende árabe.

Aventuro posibles móviles de la risa: el Nobel de la Paz entregado a Barack Obama, la flamante política exterior de un gobierno incapaz de abandonar la realpolitik, las pifias diplomáticas de Clinton, el oropel de la reciente visita del ACNUR a los campamentos de población saharaui refugiada en Argelia, las mentiras de Felipe González respecto al Sáhara Occidental, la complicidad desfachatada entre el sultanato alauí y la monarquía española o los largos tentáculos que vinculan al Estado español con el francés y el israelí.

Nada de esto despertaría la risa sino la indignación de un ser humano con una mínima conciencia ética. La agencia EFE pone la fotografía en contexto: en el marco de la cumbre internacional Foro por el Futuro, Marruecos presentó un proyecto para la construcción de cinco centrales solares gracias a un acuerdo estratégico consolidado con España y Alemania. La idea se pondrá en práctica en noviembre de 2010 y dos de las centrales estarán en el Sáhara Occidental bajo ocupación militar marroquí. Seguramente Mohamed VI le explicó a Hillary Clinton que una de ellas se instalará en El Aaiún, la Secretaria de Estado intentó fallidamente pronunciar el nombre de tan exótica ciudad y el rey empuñó el índice para ayudarla a vocalizar. Ella se ríe de su propia torpeza, él sonríe con caballerosidad.

Respiro aliviada: por suerte no son más que dos personas cómodamente instaladas en la opulencia del poder, reunidas en un acto oficial con el objetivo de celebrar proyectos y alianzas comunes. Menos mal.

"Publicado a petición expresa de la autora y respetando su libertad para publicarlo en otros medios". Atenea Acevedo

lunes, 26 de octubre de 2009

González barre el Sahara

Un mito y kilos de basura. Javier Perote + Complicidades contra el Sahara: silencio sobre las palabras de Felipe González

A los mitos no se les ve porque les tapa la basura (Raúl del Pozo).

El 30 de noviembre de 1982, al mes de ganar las elecciones, el Ministro de Exteriores F. Morán manifestó que: el nuevo Gobierno no solamente no haría nada para desestabilizar al Rey de Marruecos sino que realizarían todo lo que estuviera en sus manos para mantener su estabilidad. Esto ya es sabido.

Esta declaración de intenciones causó estupor en muchos de sus votantes.

Hasta la víspera del triunfo electoral, en los mitines que daban los políticos socialistas no cabía una bandera más del Frente Polisario. Los oradores empleaban parte de su tiempo en apaciguar el entusiasmo del público que no cesaba en dar vivas al Polisario o repetir el slogan “Polisario vencerá” (íbamos con banderas gritando Polisario vencerá…. Maria Antonia Iglesias)

No estaban demasiado lejos los tiempos en que el PSOE había hecho públicos importantes comunicados conjuntos con los representantes del Frente Polisario en los que se ofrecía un apoyo sin desmayo a la lucha por un Sahara independiente, condición indispensable para la pacificación de la región. En mayo de 1980 la Secretaría de Relaciones Internacionales del Partido denunciaba la expulsión arbitraria de saharauis residentes en España. Pronto serían ellos quienes los expulsarían.

Nada más ganar las elecciones del 1982, uno de los primeras acuerdos del nuevo Gobierno Felipe de González fue vender armas a Marruecos, cuantas más mejor (Narcís Serra) (Suárez lo había prohibió en 1976). Ahora, ZP se las regala.

Entonces, ¿qué paso por la cabeza del Ministro Morán? ¿se le cruzaron los cables? ¿cómo es posible que en apenas un mes, sin haberse organizado aún el nuevo gobierno ya se anunciase un cambio tan radical con respecto a la causa saharaui?

Esta pregunta me la hice durante mucho tiempo hasta que un día, el mismo Morán, nos dio la clave: teníamos preparadas las grandes decisiones desde dos años antes.

Es decir, desde dos años antes, estuvieron engañando al pueblo español y al pueblo saharaui. Entre vivas al Polisario, maquinaban la traición.

Más de una vez ha ocurrido que, al criticar la actitud de Felipe González para con el Sahara, aparece alguien que disculpa su comportamiento dando por hecho que lo hizo por razones de Estado. Felipe González es un hombre de Estado, dicen.

Ese eufemismo, la Razón de Estado, es la disculpa más atroz que los dirigentes de los países han esgrimido para justificar las mayores barbaridades, por vaya usted a saber que intereses no confesables, utilizando los resortes del poder.

Por razón de Estado se ha masacrado a millones de personas; Stalin con sus purgas, los nazis a los judíos, los turcos a los armenios etc.

Por razones de Estado, Truman lanzó dos bombas atómicas, y los presidentes Bush padre y Reagan invadieron Panamá y la isla de Granada. Marruecos ocupa el Sahara desde hace 33 años, asesinatos y violaciones de derechos incluidos, porque los EEUU y Francia lo apoyan, por razón de Estado.

Los políticos generosos en el empleo de la fuerza, para los que no hay límites morales en su proceder, generalmente lo hacen por Razón de Estado, o eso dicen

A todas las personas, hasta a los más canallas, les preocupa la opinión que de ellos tengan los demás. Nadie me negará que sobre todo en política esto es así.

El político se rodea de una corte de golfos apandadores (A. Perez Reverte, congratulations) dispuestos a proyectar al público el lado bueno de su líder. Y si no tienen nada bueno que mostrar, cosa frecuente, se lo inventan. El lado tétrico, repugnante y traidor del personaje se oculta. Es un juego en el que todos sacan algo; algunos mucho.

También se ocultan al público, los abusos, las vejaciones, y las injusticias (asesinatos incluidos) sufridas por personas indefensas contra las que se ha dirigido toda la maquinaria represiva de poder que tienen en sus manos, con especial inquina contra los que se han atrevido a denunciar sus tropelías.

A veces, esta cuadrilla de golfos tanto se esmeran en su tarea que su señorito, feliz en su burbuja, termina por creerse él mismo las cosas que de él dicen.

Pero también ocurre que hasta los más canallas cuando se les ha marchado la cuadrilla de golfos, o estos no son suficientes, se ven obligados ellos mismos a mantener el mito. Entonces salen a la palestra para justificar los latrocinios, las porquerías, y las traiciones que cometieron cuando estaban en la cúspide del poder y eran impunes. Y lo normal es que en vez de arrepentirse se justifiquen por elevación afirmándose en todo lo que hicieron.

He visto el vídeo de Felipe González (F/G) ese hombre de Estado. Expone su visión sobre el asunto del Sahara y se dirige a los saharauis para decirles quiénes son.

Pero los saharianos no necesitan que se lo digan, lo agradecen pero no lo necesitan, saben perfectamente que son descendientes de aquellos Almoravides que cruzaron el río Draa y tras fundar Marraquech en 1070 siguieron hacia el norte. Y siguieron y siguieron hasta cruzar el estrecho, y ya no pararon hasta los pirineos.

Nunca ha habido una invasión similar que procedente del norte haya invadido el desierto. Ni nunca se ha rezado la oración del viernes en nombre el Sultán.

Solo unas tribus, y solo unas, ( T.I.J. La Haya) los Tecnas, a caballo de la frontera, rendían pleitesía al Sultán de Marruecos. Esto lo sabe F/G, pero hace como que no.

Por eso algunos sultanes declaraban no tener jurisdicción sobre los árabes de aquel país, que no tienen subordinación ni temen a nadie, por motivo de lo apartados que están de mis Reynos (Muley Mohamed,1767). Los llama árabes, no súbditos, y dice no tener jurisdicción sobre ellos ¿de qué habla Felipe González? ¿A qué relación de los saharauis con el Sultanato de Marruecos se refiere?

F/G también sabe de sobra lo que dice la Resolución 1514 sobre las riquezas de los territorios no autónomos. Sí que hay actividad económica en el Sahara señor González: expoliar las riquezas naturales con la extracción de mineral y la explotación del banco pesquero y comerciar con ello es actividad económica. Con la triste particularidad de que está sirviendo para engrosar ese 3´5% de producto bruto que Marruecos ha invertido en el conflicto contra los saharauis.

Durante los cinco primeros años transcurridos desde la Declaración de Independencia a los Países Coloniales (resolución 1514) Marruecos se oponía sistemáticamente a que se concediera la independencia al Sahara. Pero en el año 1966 viendo que esa postura no producía resultados positivos, mas bien adversos, ante la Asamblea General del ONU, aceptó la descolonización, pero mediante un referendo de autodeterminación. La maniobra es clara: con un referendo de autodeterminación había más posibilidades de emplear triquiñuelas, manipular el censo o lo que fuera para retrasar la independencia; como así ha sido. Mientras que por vía de descolonización, la independencia del Sahara era rápida y segura.

Boumedian que por lo menos era tan espabilado como Hassan II y que se vió enfrascada en una guerra, que provocó Marruecos, se dio cuenta de la maniobra de éste y la boicoteó para no hacerle el juego y, por consiguiente, exigió la descolonización sin referendo, de acuerdo con la doctrina de la ONU.

¿Insinúa F/G que todo fue una intriga de Bumedian? ¿ha olvidado que la ONU se sigue refiriendo al asunto del Sahara como una descolonización inconclusa?..

El Señor González parece invitarnos a ser comprensivos con Marruecos en cuyo espacio se goza de mayor libertad que en otros espacios del mundo árabe, donde aún es peor. Vaya: que en Marruecos se tortura menos. También el Ministro Morán, en un momento de esos en que no tenía ni frío ni calor porque estaba a cero grados, afirmaba que había que comprender las atrocidades cometidas por las autoridades marroquíes pues se trataba de sensibilidades diferentes

¿Esta actitud es propia de la izquierda y de los socialistas?

Dice F/G que entre los saharauis aún tiene muchos amigos: sencillamente, no me lo creo.

Tal como están las cosas en el Sahara, la situación es de empate infinito, pero sobre todo de canallada infinita. Mientras haya tanto veraneante de Tanger enredando en este asunto será difícil la solución.

En 1977 A. Guerra y F/G nos decían: El régimen marroquí es de corte despótico. Marruecos solo ha producido resultados negativos, incluso ha arruinado el clima de buenas relaciones con Argelia, de mayor importancia política y comercial para nosotros. Frente a la hostilidad marroquí España esta obligada a poyar al pueblo saharaui ¿Tenía ya Argelia el trípode?

F/G después de veinte años de compromiso con la historia había desaparecido, estuvo tapado por la basura, pero ha vuelto, y aquí lo tenemos.
Váyase señor González.

Madrid 19-10-2009

Javier Perote Pellón